¡El fuego se aviva: arrancamos la segunda fase de las cocinas comunitarias!
- phernandezolivan
- hace 19 horas
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Nos alegra anunciar que el proyecto "Avivando el fuego: de la red al piloto de cocina comunitaria" ha sido oficialmente aceptado por la Fundación Daniel y Nina Carasso, y ¡ya está en marcha!
Esta segunda fase nace directamente de lo que aprendimos en "A fuego lento", el diagnóstico participativo que publicamos en enero y que se puede leer aquí. Si aquel proyecto fue el momento de escuchar, mapear y entender, este es el momento de encender el fuego de verdad.
¿Qué nos dijo el estudio?
Cuando recorrimos las cocinas comunitarias de Zaragoza, Valencia, Donosti y L'Hospitalet, encontramos algo que nos pareció a la vez una limitación y una enorme oportunidad: estas iniciativas no estaban conectadas entre sí. Cada una navegaba sola, reinventando ruedas, sin poder apoyarse en los aprendizajes de las demás.
Al mismo tiempo, identificamos cuatro palancas clave para multiplicar estas experiencias. Y dos de ellas se convirtieron en los objetivos centrales de este nuevo proyecto: crear una red estable de cocinas comunitarias y poner en marcha un piloto real en Teruel.
¿Por qué Teruel?
Porque el territorio tiene mucho que decir. Las producciones agroecológicas están ganando fuerza, las entidades sociales han comenzado a trabajar desde un enfoque de derecho a la alimentación, existe una creciente demanda de platos preparados para llevar, y se ha constituido recientemente la Asociación para el Cultivo y la Promoción de las Legumbres Singulares de Aragón. Hay ingredientes. Lo que falta es quien los cocine junto a la comunidad.
Además, Teruel nos permite explorar dos contextos a la vez: el urbano, en la capital, y el rural, en el Campo de Visiedo. Dos realidades distintas, los mismos derechos.
¿Qué vamos a hacer en los próximos nueve meses?
El proyecto se desarrollará en torno a ocho acciones:
Reforzar la red. Mantendremos vivo el vínculo con las cocinas del estudio anterior y abriremos el espacio a nuevas iniciativas. Queremos que este proceso siente las bases de lo que podría convertirse en la Red Nacional de Cocinas Comunitarias: un espacio de intercambio, aprendizaje mutuo y voz política compartida.
Construir alianzas en el territorio. Nos sentaremos con entidades sociales, ayuntamientos, productoras agroecológicas y ciudadanía para co-diseñar el modelo desde dentro. Sin esa base, ninguna cocina se sostiene.
Buscar el espacio y el equipamiento. Visitaremos cocinas municipales, centros cívicos, albergues. Y adquiriremos el equipamiento central: la Olla Termopol, que nos permitirá cocinar de forma eficiente y escalable.
Formarnos con quienes ya saben. Cuina de Barri, la cocina comunitaria de Valencia que participó en el estudio, nos acompañará con formación técnica y organizativa: cómo usar la Olla, cómo adaptar recetas al territorio turolense, cómo gobernarse como comunidad.
Testear, testear y testear. Entre cinco y diez testeos de cocina en distintas localizaciones, recogiendo datos reales: costes por ración, tiempos de trabajo, interés de la comunidad. La teoría se contrasta en la práctica.
Construir la viabilidad económica. Sin saber si el modelo puede sostenerse, todo lo demás pierde sentido. Elaboraremos un plan de viabilidad con escenarios realistas y un plan de tesorería a doce meses.
Difundir y generar debate. Organizaremos jornadas abiertas sobre democratización alimentaria, haremos cartelería, crearemos materiales digitales y generaremos un primer artículo de prensa propio.
Constituir la cocina. Si el proceso lo confirma, el proyecto concluirá con la constitución formal de la cocina comunitaria, una hoja de ruta para el año siguiente y una jornada de puertas abiertas. De la semilla al fuego encendido.
Un proyecto que conecta lo local con lo colectivo
Lo que nos entusiasma de "Avivando el fuego" es que no es solo un piloto. Es un nodo. El aprendizaje que generemos en Teruel alimentará la red estatal; la red estatal retroalimentará el diseño del piloto. Cocina y red se necesitan mutuamente.
Y en el centro de todo, una convicción que nos acompaña desde el principio: la alimentación es un derecho, y ejercerlo colectivamente es también una forma de transformar el territorio.
Os iremos contando porque esto acaba de empezar.
¿Formas parte de una cocina comunitaria? ¿Estás en Teruel y quieres sumarte al proceso? Escríbenos a info@mensacivica.com. ¡Estamos deseando leerte!

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