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Alimentos, finanzas y conflictos: las razones de la inseguridad alimentaria son intersectoriales

Desde la guerra en Ucrania, la disponibilidad de alimentos está en riesgo. Así lo confirma el último informe de la ONU sobre seguridad alimentaria y nutrición que confirma que el hambre en el mundo está alcanzando "niveles aterradores" y alejándonos cada vez más del Objetivo de Desarrollo Sostenible número 2.


Situación de partida: Rusia y Ucrania suministran el 25% del trigo mundial y más del 40% del suministro de trigo de África. El 98% de este grano se embarca desde los puertos de Odessa, en el Mar Negro, aunque los puertos de Chornomorsk y Pivdennyi también han jugado un papel clave. Estos puertos habían sido bloqueados por Rusia, impidiendo la salida del grano.


El régimen de sanciones: Turquía, Rusia, Ucrania y la ONU negociaron en junio de 2022 el levantamiento del bloqueo y la vigilancia de la situación. El Presidente ruso Vladimir Putin se quejó de que sólo 2 de los 87 barcos que salieron de los puertos liberados llegaron a África.


Sin embargo, datos de la ONU citan que el 44% de los cereales de estos puertos suele destinarse a los países más desarrollados, un 37% a países de renta media, siendo un 25% para China, quien ha recibido la mayor parte de las reservas de maíz junto con España, y el resto (19%) de los cereales de estos puertos se han destinado a los países menos desarrollados, a través del programa mundial de alimentos.

Leyenda: En azul están marcados los puertos de países desarrollados, el verde los de renta media y en naranja y morado los de renta media baja y baja.


El régimen de sanciones impuesto por Occidente puede ser parte del problema. Es un tema complejo, y los países han afirmado que se ha manipulado para dar prioridad a las necesidades de los países ricos, particularmente para alimentación animal. Además, los fertilizantes de Rusia ha ido a parar a la Unión Europea, pero otros tienen problemas para importarlos.


La agroindustria y los precios de los alimentos: También está la cuestión de los precios de los alimentos manipulados por las grandes empresas agroalimentarias. La producción de alimentos en Ucrania está ahora muy monopolizada. Corporaciones estadounidenses como Blackrock, Cargill y Dupont han comprado más del 30% de las tierras cultivables de Ucrania. ¿Cómo ha ocurrido esto? Antes había una moratoria de 20 años en la venta de tierras agrícolas explotadas por cooperativas. Sin embargo, debido a la presión del Fondo Monetario Internacional, se levanto esa moratoria. A pesar de que las encuestas mostraban que muchos ucranianos se oponían al levantamiento de la prohibición. En otras palabras, incluso antes de de ser transportados, los precios de los cereales y otros alimentos procedentes de Ucrania ya están determinados en parte por unas pocas empresas, y éstas son las que determinan los precios.


No señalamos esto para entrar en un juego de culpas, si no para indicar que la inseguridad alimentaria está intrínsecamente relacionada con la pobreza, el cambio climático, los conflictos, las guerras, las desigualdades y la búsqueda incesante de beneficios.


Consecuencias globales de la guerra: El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, ha revelado que el hambre en el mundo se ha duplicado en los últimos tres años y que más de medio millón de personas viven en condiciones de hambruna, lo que supone 500 veces más que en 2016. Las guerras empeoran la ya crítica situación del hambre y tienen consecuencias mundiales. La guerra en Ucrania, seguida de una larga guerra de desgaste y geopolítica ciega, no es una excepción, ya que países y personas muy alejadas de las zonas de este conflicto se ven profundamente afectados.


Las secuelas de la guerra, el cambio climático, la destrucción ecológica y las desigualdades insostenibles están vinculadas a cómo y quién obtiene cereales (y otros alimentos básicos), combustible, fertilizantes y a qué precios. Todas estas vulnerabilidades conducen a millones de personas a una mayor miseria y alimentan nuevos conflictos.


La sequía en Angola y el Cuerno de África, además de los conflictos locales, también contribuyeron a la inseguridad alimentaria. En todo el mundo, 45 millones de niños (menores de 5 años) sufrieron malnutrición aguda en 2022. El Sahel y el Cuerno de África y muchos otros lugares ya estaban asediados por el hambre y la malnutrición antes de la invasión rusa. La invasión y la competencia geopolítica con Occidente que exacerbó han empeorado las cosas.


Es importante subrayar que la inseguridad alimentaria entraña el riesgo de rupturas democráticas, disturbios civiles protestas y disturbios, conflictos comunales e interestatales. El conflicto impulsa el hambre y el hambre impulsa los conflictos. Sólo en el primer semestre de 2022, 15 países del Sur global tuvieron protestas alimentarias.


¡Esta guerra debe terminar ya!


Situación actual: Con el Mar Negro cerrado de nuevo, los costes de exportación serán aún mayores. Los recientes ataques de Rusia contra instalaciones portuarias e infraestructuras cerealistas hacen temer que las perturbaciones relacionadas con la guerra se extiendan más allá del cierre del Mar Negro y puedan afectar a las exportaciones a través de otros corredores terrestres. Ello tendría importantes repercusiones en la disponibilidad mundial de grano a corto plazo, y perturbaría aún más la capacidad de Ucrania para cultivar y exportar grano a largo plazo.


Por ello, el Programa Mundial de Alimentos ha pedido una respuesta internacional coordinada a la crisis de seguridad alimentaria. La ayuda alimentaria es importante, pero insuficiente. Promover la seguridad alimentaria a nivel mundial exigirá una transición justa y sostenible para lograr la seguridad alimentaria para todas las personas.


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